La desnudez del hombre evidencia su “ser-lanzado”, es decir, su necesidad de construir un mundo que en últimas cuentas lo albergue. Mundo que, materialmente, se construye en un entorno que adquiere su sentido en tanto apropiado, vivenciado, habitado. Esta apropiación se da en el interactuar con el entorno, identificándose y con-formándose con éste para, desde el hacer, darle escala humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario